
Los escándalos sexuales regresaron ayer al fútbol inglés con el anuncio de la detención del extremo del Manchester United Cristiano Ronaldo, a quien una mujer ha demandado por presunta violación. El jugador, de 20 años, acudió por propia voluntad a una comisaria de policía en el centro de Londres, donde ayer por la tarde fue interrogado por los detectives encargados del caso, englobados en la 'Operación Zafiro', un departamento de Scotland Yard encargado de investigar los crímenes sexuales. Informaciones procedentes de Portugal indican que Cristiano se ha declarado inocente de las acusaciones. En estos momentos aún no se sabe si el internacional luso va a ser procesado.
El sensacionalista inglés 'The Sun' había indicado a comienzos de mes que un conocido jugador de la Premier había sido interrogado inicialmente por la policía en relación con un asalto de carácter sexual contra dos mujeres. Las féminas acusaron al futbolista y a un amigo de éste (de unos 30 años y que acompañó ayer a Cristiano Ronaldo a la comisaría) de haber abusado sexualmente de ellas el pasado 2 de octubre en las habitaciones del hotel londinense Sanderson, durante el fin de semana en el que el United jugó contra el Fulham con victoria de los visitantes (2-3). El rotativo ya indicó que este jugador, del que no daban su nombre, había negado categóricamente las acusaciones, calificando las demandas interpuestas por las mujeres como “trampas”.
Sin embargo la pasada semana el Manchester United lanzó un comunicado indicando que “no hay nada siniestro detrás de la decisión de retrasar la renovación del contrato de Cristiano”. Y el portavoz del ManU, Phil Townsend, señaló ayer que “el club no tiene ningún comentario que realizar por ahora”. El club de Old Trafford pagó en 2003 17,5 millones de euros al Sporting de Lisboa por la gran promesa portuguesa, una cifra récord tratándose de un jugador de 18 años. Cristiano Ronaldo practica un fútbol burbujeante, es rápido y tiene buen regate.
En verano, Van Persie
En junio el delantero del Arsenal Robin van Persie estuvo detenido dos semanas en su país, Holanda, acusado de haber violado presuntamente a una joven en Rotterdam. Y en 2004 otros dos jugadores de la Premier, Carlton Cole y Titus Bramble, fueron acusados de violar a una joven en un hotel londinense. También en 2004 Dickov, Sinclair y Gillespie, del Leicester, fueron acusados (y declarados inocentes) de violar a dos jóvenes alemanas en La Manga.
