
Adrian Lyne tuvo que rogarle a Kim Basinger para que aceptara el papel de Nueve semanas y media (1986). En el plato se negaba a besar a Mickey Rourke, ya que planteaba que era como poner sus labios sobre un cenicero y él se quejaba de que Kim era una actriz limitada.
Fuente: Corporación La Prensa
