
Un abogado italiano que regenta un restaurante en Roma regalará por San Valentín a su esposa una pizza hecha con oro comestible, caviar bañado en champán y langostas adobadas con cognac, gesto que le costará dos mil 150 libras (más de tres mil 200 euros), el precio más alto pagado por un plato de este tipo.
Lo recaudado por la compra de Maurizio Morelli, como se llama este generoso marido, será donado a la fundación Fred Hollows, que se dedica a prevenir la ceguera en los países en vías de desarrollo.
El cocinero será Domenico Crolla, un reconocido...
